martes, 10 de marzo de 2009

IMPORTANCIA DE LA VITAMINA “C”

Los cuyes, junto a los seres humanos, son las poquísimas criaturas que no pueden producir su propia Vitamina C. De hecho, muchos de los problemas de salud que afectan es estos animalitos pueden ser producidos por deficiencias de esta.

Por ello es IMPRESCINDIBLE además de alimentar a tu mascota con la dieta apropiada y balanceada , proveerle de un suplemento diario de Vitamina C. Ello asegurará que tu cuye consuma la cantidad adecuada que necesita.

La Vitamina C es vital para mantener una buena salud: es esencial para un metabolismo normal, es importante su participación en la formación del colágeno (sustancia de la cual depende la integridad de todos los tejidos fibrosos), también cumple una función importante en el sistema inmunológico. Al igual que los humanos y los primates, los cobayos requieren ingerir Vitamina C a diario. Otros animales pueden producir vitamina C naturalmente y no requieren una fuente externa constante. No podemos depender de los pellets comerciales como fuente única de Vitamina C. Necesitamos darles verduras y frutas frescas. Si los cobayos no obtienen vitamina C a diario, pueden desarrollar una enfermedad seria denominada escorbuto.

Mientras fortificas a los cuycitos con Vitamina C, notarás que esta vitamina es difícil de estabilizar y se deteriora como la comida guardada. Aún cuando el alimento esté fresco, el contenido de Vitamina C puede haberse reducido. A menos que el productor ponga la fecha de fabricación en la bolsa, es imposible tener por seguro si el contenido de Vitamina C del alimento es suficiente. Es un error pensar que sólo los animales viejos requieren de un suplemento, porque las deficiencias pueden darse en edades tempranas. Una cantidad de Vitamina C es esencial para el desarrollo del joven cuye, especialmente en la formación de sus huesos. Los suplementos de Vitamina C pueden darse a un cuye apenas es destetado. Usar cristales de Vitamina C es un efectivo método para añadir esta vitamina a la dieta de tu cuye. Los cristales de Vitamina C son ácido ascórbico (Vitamina C) con sodio añadido como estabilizador para reducir el amargor y hacerlo más degustable. El sodio contenido es mínimo y no dañará al cuye. La dosis correcta para un cuye es ¼ de cucharadita al día. La mejor manera de administrarlo es espolvoreándolo sobre los vegetales frescos que han sido humedecidos por el lavado, permitiendo a los cristales adherirse a la comida. Idealmente la dosis debe ser dividida en dos, un octavo de cucharadita al día lo hará menos notorio para tu mascota.

Alternativamente, un cuy puede recibir una tableta de 100 mg. de ácido ascórbico diaria, molida y espolvoreada sobre la comida. Si escoges usar las tabletas, asegúrate que no contengan otros ingredientes no medicinales. Los cristales de calcio deben evitarse, porque los cuyes no requieren normalmente calcio extra en sus dietas. El exceso de calcio podría contribuir a la formación de piedras en los riñones. Es mejor no poner la Vitamina C en el agua para beber porque la cantidad de agua que bebe un cuye varía diariamente, con lo que su consumo de vitamina también variaría. También el cloro en el agua envasada provoca que la Vitamina C se eche a perder rápido, reduciendo su efectividad.

En la mayoría de las especies animales se forman cantidades abundantes de vitamina C a partir de otras sustancias. El humano y los cuyes carecen de la capacidad de sintetizar el ácido ascórbico.

Los signos de una deficiencia de Vitamina C pueden verse rápidamente en los casos en que los cobayos tienen una dieta deficiente o no ingieren la cantidad de Vitamina C necesaria. Estos signos incluyen:

Pérdida de apetito.

Depresión.

Hemorragias subcutáneas, gingiviales, y en otras áreas.

Perdida de pelo, pelaje opaco.

Debilidad muscular, dolor en las articulaciones, inflamación. Dificultad en el movimiento. Incluso parálisis.

Aflojamiento de dientes, pobre desarrollo de la dentadura y de los huesos.

Secreciones nasales.

Pérdida de peso.

Secreciones de los ojos.

Diarrea.

Quejidos/dolor cuando lo sostenemos o tocamos.

Si esta deficiencia se identifica a tiempo, puede ser corregida y el cobayo se va a recuperar. El tratamiento del escorbuto requiere la administración de Vitamina C. Si actuamos rápido, pueden revertirse la mayoría de los signos del escorbuto. En general la recuperación requiere una semana, y luego se administra una dosis de Vitamina C para mantenimiento. Para recuperarse de esta afección, según cuan avanzado esté el cuadro, pueden requerir inyecciones de Vitamina C y necesitar ser alimentados con jeringa si han perdido el apetito y se niegan a comer. Muchos veterinarios aconsejan proveer vitamina C extra a cualquier cobayo que esté enfermo, aunque no esté sufriendo de escorbuto. La deficiencia de esta vitamina también puede ser una consecuencia de otra dolencia. En todos los casos es importante consultar a un veterinario. Hay varias enfermedades que causan que el cobayo pierda su apetito, y en consecuencia puede estar ingiriendo menos cantidad de vitamina C.

Es importante prevenir este problema, brindándole a nuestro cobayo una dieta variada y rica en Vitamina C. Los requerimientos de vitamina C son de 1 mg de ácido ascórbico por 100 gr. de peso para prevenir las lesiones patológicas, 4 mg de ácido ascórbico por 100 gr. de peso es indicado para animales en crecimiento activo. Se debe tener en cuenta que el forraje no es un simple vehículo de vitamina C, esto quedo demostrado al administrar a un grupo de animales una cantidad de vitamina C equivalente a lo que recibía otro grupo de forraje (40 mg / día) donde el segundo grupo creció más.

Trabajos realizados en el Perú demuestran que se obtienen mejores curvas de crecimiento en animales mayores de cinco meses suministrando 20 mg / animal / día de vitamina C, sintética, cuando el suministro de forraje es restringido (60 gr. / animal / día). En cuanto a los animales en crecimiento, se ha obtenido buenos resultados en ejemplares de 4 a 13 semanas de edad con 10 mg.

La vitamina C es esencial en la dieta de nuestro cuye. A continuación encontraremos una lista de algunas verduras y el porcentaje aproximado de vitamina C que poseen. Recordemos que las verduras frescas deben ser la principal fuente de vitamina C para nuestro cuye.

Vitamina C cada 100 gramos: Algunas verduras

Pimiento rojo: 190 mg Espinaca: 130 mg Brócoli: 93 mg Pimiento verde: 89 mg Acelga: 30 mg Cilantro: 27 mg Lechuga común o criolla: 24 mg Radicheta: 24 mg Tomate: 19 mg Zanahorias: 9,3 mg Lechuga mantecosa: 8 mg Escarola: 6,5 mg Pepino con cáscara: 5,3 mg

Vitamina C cada 100 gramos: Algunas frutas

Kiwi: 98 mg Papaya: 61,8 mg Frutillas: 56,7 mg Naranja: 53,2 mg Mango: 27,7 mg Uvas: 10,8 mg Manzana: 5,7 mg

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